Las Merindades (Burgos) en 4 días: itinerario completo

Las Merindades es una comarca de Burgos que atrae por su naturaleza, pueblos con encanto e historia. En este artículo, os detallo nuestra ruta de 4 días para descubrir los lugares más impresionantes de Las Merindades, así como algunos puntos cercanos que merece la pena visitar.

Las Merindades: un característico territorio burgalés

Las Merindades es una comarca del norte de Burgos con un extenso territorio: 2.800 m² que la convierten en la comarca más grande de la provincia. Si bien está formada por 27 municipios, en total hay nada menos que 360 núcleos de población, algunos con apenas unos cuantos habitantes.

El patrimonio que ofrece va desde dólmenes de la Prehistoria hasta cascos históricos muy bien conservados, necrópolis de la Alta Edad Media, iglesias románicas, eremitorios medievales y muchos otros lugares curiosos y únicos.

La naturaleza no se queda atrás. Las aguas del río Ebro y sus afluentes han creado cascadas y parajes preciosos. En cuanto a parques naturales, hay dos: el Parque Natural Montes Obarenes-San Zadornil y el Parque Natural Hoces del Alto Ebro y Rudrón. Además, hay dos monumentos naturales: el Ojo Guareña y el Monte de Santiago.

Ruta de 4 días por Las Merindades

El día anterior lo dedicamos a llegar a la zona de Las Merindades, ya que, al ser de Valencia, tenemos unas cuantas horas de coche. La parada para comer aprovechamos para hacerla en Burgos capital. Por la tarde, llegamos a nuestro alojamiento, ubicado en Loma de Montija, e hicimos la compra, dejando todo a punto para comenzar nuestra ruta por Las Merindades al día siguiente.

Día 1

Comenzamos explorando Las Merindades por uno de sus imprescindibles: la Cueva-Ermita de San Bernabé, ubicada en el Monumento Natural de Ojo Guareña.

Esta se recorre con una visita guiada que transcurre por 400 m de galerías y termina en la Ermita de San Tirso y San Bernabé, en la que destacan las pinturas murales que datan de los s. XVIII y XIX. La visita dura 45 minutos y la entrada general cuesta 6 € y se compra a través de la web del Ojo Guareña.

Para comer, vamos al Asador Cueva Kaite, que está a tan solo 2 km de la Cueva-Ermita de San Bernabé. Nos pareció muy recomendable, en un lugar privilegiado, y tienen un menú que cuesta 20 € por persona (el precio puede variar con el tiempo).

Por la tarde, vamos a uno de los pueblos más característicos de Las Merindades, que además forma parte de la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España: Puentedey. Este se ubica sobre un espectacular arco de piedra natural bajo el que pasa el río Nela.

Si tenéis tiempo, podéis aprovechar para ir caminando desde Puentedey a la Cascada de la Mea, que está a unos 600 m.

Día 2

El segundo día nos salimos un poco de la comarca de Las Merindades por una buena razón: Orbaneja del Castillo. Este pueblo está considerado uno de los pueblos más bonitos, no solo de Burgos, sino de todo el país. Y es que es único y muy especial: está fusionado con unas preciosas cascadas, cuyas aguas van a parar al río Ebro.

En Orbaneja del Castillo, paseamos tranquilamente por sus calles para empaparnos de su belleza. Además, entramos a la Cueva del Agua, que cuesta 2.5 € y se recorre por libre. No es una cueva especialmente grande, pero es una buena opción para completar la visita al pueblo. Reservamos para comer en el restaurante El Rincón, que ofrecía un menú del día por 24 €.

Después de comer, conducimos hasta el Monasterio de Santa María de Ríoseco, de nuevo en Las Merindades. Este monasterio fue habitado por monjes de la Orden del Císter desde el s. XIII. En el s. XIX, dejó de tener su uso de monasterio debido a la Desamortización de Mendizábal, y el edificio fue quedando en el olvido y convirtiéndose en ruinas. Tanto es así que en 2008 se incluyó en la Lista roja de patrimonio en peligro.

Afortunadamente, un grupo de voluntarios se unió en la fundación «Salvemos Riotinto» y, gracias a su trabajo, el monasterio va recobrando poco a poco su estado original. La entrada es libre, pero puedes dejar un donativo para ayudar con el proceso de rehabilitación, y lo puedes recorrer a tu ritmo. A mí me ha parecido espectacular y digno de visitar.

Nos movemos 16 km para llegar hasta Medina de Pomar, por donde paseamos para ver por fueras algunos de sus atractivos, entre los que destaca el espectacular Alcázar de los Condestables. Este fue construido a finales del s. XIV y, en la actualidad, alberga en su interior el Museo Histórico de Las Merindades (si te interesa visitarlo, te recomiendo confirmar su horario de apertura antes de ir, ya que este va variando dependiendo de la época del año).

La última parada del día es en Espinosa de los Monteros, que nos pilla muy cerca de nuestra casa rural, en Loma de Montija. De esta población surgen los denominados «monteros», que eran los encargados de vigilar las estancias reales de los reyes de Castilla durante la noche. Aquí, destacada la plaza de Sancho Gracia, con la iglesia de Santa Cecilia y las viviendas con soportales que están prácticamente adosadas al muro de la iglesia.

Actividades relacionadas:

Día 3

Empezamos el tercer día por los aires. Literalmente. En las afueras de la población de Santocildes, se inauguró en junio de 2025 un columpio gigante. Este mide 9.5 m de altura, por lo que necesitarás ayuda para poner su mecanismo en marcha y poder observar el entorno flotando sobre él. Este está a apenas 8 km de Frías, nuestra siguiente parada.

Frías tiene una población de 258 personas, y es la ciudad más pequeña de España. Pese a su reducido tamaño, tiene el título de «ciudad» desde 1435, cuando se lo otorgó el rey Juan II de Castilla. Antes de llegar, es obligatorio hacer una parada en su espectacular puente medieval, que cruza el Ebro.

Ya en la población en sí, llama la atención su castillo construido en lo alto, sobre la propia piedra de la colina, y las callecitas medievales que lo rodean. Recomendable visitar el castillo, ya que desde él se tienen unas vistas privilegiadas (la entrada cuesta 2 €).

Después de comer de tapas en Frías, conducimos apenas 2 km para ir a la Ermita de Nuestra Señora de la Hoz, que está junto a Tobera. Este templo medieval se encuentra en un entorno precioso, por lo que es una postal que resulta imposible de fotografiar. Desde aquí, bajamos caminando hasta Tobera siguiendo la ruta de sus cascadas, ya que esta población también se ve atravesada por pequeños saltos de agua.

De Tobera vamos a Oña, que está a unos 20 km. Aquí se encuentra el Monasterio de San Salvador, que fue fundado en el s. XI e impresiona por su grandiosidad y monumentalidad. A nosotros nos quedó pendiente visitar su interior, por el que hay que pagar una entrada de 4 €, y que abre de lunes a sábado de 10:30 a 14:00 y de 16:00 a 18:00 y los domingos de 10:30 a 14:00.

Por último, hacemos una parada en un lugar muy curioso: el Eremitorio Cueva de los Portugueses. Se trata de un conjunto de cuevas intercomunicadas que pudieron ser la vivienda de un grupo de eremitas o monjes, y que se piensa que data de entre los siglos VII y VIII, si bien también se dice que aquí pudieron vivir ganaderos entre los siglos VIII y IX.

Día 4

El último día completo de nuestro recorrido por Las Merindades sigue girando en torno al Ebro. En primer lugar, realizamos la denominada ruta Pasarela de Los Hocinos, un pequeño tramo del GR-99 que transcurre junto al río y cuenta con un par de pasarelas sobre este (aunque son unos fragmentos pequeños en comparación con la ruta en sí).

Después vamos al pueblo de Puente Arena, donde comemos unos bocadillos en el Bar Tipi. Aprovechamos para asomarnos a la Ermita de San Pedro de Tejada, un bonito templo románico que está protegido por una valla que normalmente está cerrada. Para poder visitarla, hay que concertar una visita guiada llamando al teléfono 947 303200 o al 652641079 (números indicados en la web de turismo de Castilla y León).

Por último, pasamos a la vecina comarca de Bureba para conocer Poza de la Sal, villa de donde era el legendario documentalista Feliz Rodríguez de la Fuente, en honor a quien hay una escultura cerca de las antiguas salinas, por donde se puede pasear. Además, callejeamos tranquilamente por su casco histórico.

Espero que este itinerario de 4 días por Las Merindades os haya resultado de utilidad. Si os habéis quedado con ganas de conocer más espacios naturales y pueblos bonitos de Castilla y León, podéis echarle un vistazo a esta ruta de 6 días por la provincia de Soria.

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