De Fez a Chefchaouen por libre: ruta de 3 días

Uno de los destinos más visitados de Marruecos es Fez, la capital cultural del país. Desde allí, mucha gente aprovecha para visitar Chefchaouen, llamada «la perla azul» por el característico color de sus calles. En este artículo, te detallo nuestro itinerario de 3 días en el que conocimos Fez, Chefchaouen y Volubilis, moviéndonos por nuestra cuenta y durmiendo en tres ciudades distintas.

Día 1. Explorando Fez

Llegamos por la mañana al Aeropuerto de Fez, y aquí recogemos el coche que hemos alquilado. La búsqueda y reserva la hicimos a través de DiscoverCars, un comparador de empresas de alquiler de coches que descubrimos durante nuestro viaje por las Azores y que nos ha funcionado bien para encontrar buenos precios y reservar un coche.

Aeropuerto de Fez-Saïss

La compañía con la que alquilamos el coche a través de DiscoverCars fue Thrifty, y esta no la recomiendo. Nos intentaron confundir para que pagáramos un extra por asegurar el coche cuando ya llevábamos seguro de DiscoverCars, y también para pagar 80 € por no preocuparnos de devolver el coche limpio y con el combustible lleno (cosa que nos costó menos de la mitad haciéndolo por nuestra cuenta).

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En Fez, nos alojamos en el Riad Ridaya, que está muy cerca de la famosa Puerta Azul, por lo que aparcamos el coche en el Parking Ain Azliten, un aparcamiento al aire libre por el que apenas pagamos 30 dírhams por un día en él (se paga al salir). Tras dejar las cosas en el riad, nos fuimos a comer a Culture Box, un restaunurante de la medina que nos recomendaron y donde comimos muy bien.

Interior de nuestro riad en Fez

Después de comer, hicimos una visita guiada por la medina. Es recomendable conocerla así, ya que estamos hablando de un núcleo de población con unas 9.000 calles, donde es bastante fácil perderse, y donde además no es sencillo encontrar los puntos interesantes que visitar si no vas con alguien local.

Además, con el guía pudimos visitar dos tiendas de pieles desde las que vimos las curtidurías, así como un hammam y otros negocios artesanales, sin la obligación de comprar o contratar nada extra.

Interior de la Madrasa de Bou Inania

Para esta visita guiada, nosotros contratamos este tour privado por Fez de Civitatis, una experiencia que nos gustó mucho, ya que íbamos nosotros solos con el guía, Younes, por lo que tuvo una atención muy personalizada. Si buscas algo más económico, puedes reservar esta visita guiada por la Medina de Fez en grupo.

Tras la visita guiada, que duró unas tres horas, hicimos caso a las recomendaciones de nuestro guía y nos dirigimos en taxi hasta las inmediaciones de las Puertas del Palacio Real de Fez.

Desde ahí, visitamos el antiguo barrio judío, que está enfrente, y volvimos caminando tranquilamente hasta nuestro riad conforme caía el sol, momento en el que los locales salieron a la calle y se montó un gran mercado donde acabamos probando David unas brochetas de carne y yo unos deliciosos dulces que una mujer vendía en su propio vehículo.

Para orientarnos, tiramos de Google Maps, ya que teníamos internet a través de nuestra eSim de Sim Local (con mi descuento de blog afiliado, entrando con este enlace y poniendo el código MERAVIGLIA, tres gigas nos salieron por menos de 15 €). Eso sí, te recomiendo que veas cuánto te cuesta usar datos directamente con tu operadora, porque estando allí vimos que en nuestro caso estaba bastante bien.

App para el móvil de Sim Local

Después de descansar en el riad, salimos a cenar al restaurante Fondouk Bazaar, que lo teníamos a apenas 3 minutos andando en línea recta del alojamiento.

Día 2. Rumbo a «la Perla Azul»

Después de desayunar, dimos un paseo por la medina para visitar la colorida calle conocida como Rainbow Street (su nombre original es «Derb Lmazdaâ Tahti»). Se trata de una estrecha callecita cuyas paredes están llenas de cientos de cuadros llenos de color creador por el artista Omar Rahali, que tiene aquí su tienda de arte.

Cogemos el coche y salimos de Fez rumbo a Chefchaouen. Al menos a fecha de diciembre de 2025, el carnet de conducir internacional no es necesario si tienes carnet de conducir español. Caso aparte es el seguro de viajes, que es imprescindible, ya que la Tarjeta Sanitaria Europea no tiene validez aquí. Nosotros contratamos el Totaltravel de Intermundial, para cuyos seguros tenéis un 10% de descuento con este enlace.

Atascos que se forman en algunos pueblos en día de mercado

Es la primera vez que conducimos en Marruecos, y nos pasó una de esas historias que ya habíamos oído alguna vez. Hay controles policiales cada pocos kilómetros. En uno de ellos, el policía le reclamó a David que no había hecho el stop (cuando sí que lo había hecho). Después de cinco minutos en los que finalmente le preguntamos que cuál era la solución, nos dejó marchar. Pero apenas unos cuantos kilómetros más allá… nos volvieron a parar.

En este caso, el policía (más veterano) directamente nos pidió los papeles del coche y el carnet de conducir. Le explicó a David que no había hecho el stop (aquí no había, había una señal de «control policial», pero según nos explicó, hay que parar del todo, no solo reducir la velocidad).

La multa fue de 400 dírhams (40 €) que nos dijo que teníamos que pagar al momento. Al final, decidió perdonarnos la multa, aunque de los dos billetes, solo volvió uno. Al poco, paramos a comer en un área de servicio.

Llegamos finalmente a Chefchaouen, y ya las vistas de las montañas nos dejan asombrados. Tras aparcar algo alejados del casco antiguo (en sus inmediaciones pedían dinero por aparcar), llegamos a nuestro riad, llamado Dar El Fanne, un riad un poco antiguo, pero precioso y con todo lo necesario, que está regentado por una mujer encantadora.

Lavabo y puerta al baño en nuestra habitación del riad en Chefchaouen

Aprovechamos el par de horas de sol que queda para callejear por Chefchaouen, que nos encantó (tenía miedo de llevarme un chasco tras haber oído hablar tan bien de él).

Para ver el atardecer, subimos a pie hasta la Mezquita Española, donde vimos ponerse el sol junto a decenas de personas, tanto turistas como locales. Al bajar, nos tomamos un té en una terracita y, después de descansar un poco en el riad, cenamos en el Cafe Clock, donde tienen hamburguesas de carne de camello.

Después de cenar, dimos un paseo por las callejuelas azules de Chefchaouen, disfrutando de la absoluta calma en la que se queda la población una vez que los autobuses de excursiones ya están de vuelta a otras ciudades del país. Para nosotros, fue todo un acierto pasar una noche aquí.

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Día 3. Volubilis: el pasado romano de Marruecos

Comienza el día en Chefchaouen, que, por cierto, significa «mira los cuernos» (de las montañas) en bereber, y nosotros lo empezamos de la mejor forma: desayunando en la terraza del riad.

Después, damos otro tranquilo paseo por el pueblo, y ya es a partir de las 11 cuando empieza a notarse la llegada de grupos de visitantes. Nosotros recogemos las cosas y cogemos el coche dirección a Meknes, parando a comer en una ciudad a mitad de camino.

Esta vez he de decir que no tenemos ningún percance con la policía. Llegamos a Volubilis tras atravesar estrechas carreteras, pasando por pueblos muy pequeñitos y totalmente rurales.

Volubilis, que está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una antigua ciudad del Imperio romano, la mejor conservada de Marruecos. En realidad, sus orígenes son anteriores, ya que también hay restos del antiguo Reino de Mauritania.

Este yacimiento tiene una extensión de 20 hectáreas y la entrada, en diciembre de 2025, tenía un precio de 70 dírhams (unos 7 €). Nosotros lo recorrimos por libre, aunque hay guías en la entrada que te ofrecen sus servicios. Tiene partes bastante bien conservadas; sobre todo llaman la atención algunos mosaicos, el Arco del Triunfo y el Teatro Capitolino.

De aquí conducimos a Meknes, donde vamos a pasar la última noche. Como es invierno y se hace de noche pronto, llegamos a la ciudad justo al caer el sol, pero nos llama bastante la atención. Y es que, para no ser excesivamente famosa, vimos que tiene puntos muy interesantes, y nos hemos quedado con las ganas de volver con más calma.

De todas formas, tuvimos tiempo de dar un paseo y ver algunos de sus atractivos, como la puerta Bab El Mansour Laalej, así como de fundirnos con los locales en los grandísimos mercados, tanto cubiertos como al aire libre. Por último, cenamos en el restaurante Dar Lalla, donde nos trataron genial e incluso nos echamos unas risas con el camarero.

También me dio lástima no poder disfrutar más del riad, porque nos pareció espectacular y con una terraza preciosa: es el Riad Le Petit Ksar.

A la mañana siguiente, después de desayunar, ya nos dirigimos de vuelta al Aeropuerto de Fez, que está a aproximadamente una hora en coche.

Espero que este itinerario de 3 días para conocer Volubilis, Fez y Chefchaouen por libre os haya resultado de utilidad. Aquí os dejo algunos enlaces y descuentos que os pueden venir bien para el viaje, y que nosotros mismos usamos. Al igual que los que he ido poniendo en el artículo, son enlaces de afiliación, por lo que al usarlos estarás ayudando de manera indirecta al mantenimiento de este blog:

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